Sobre Cosme

Las mujeres han tenido a lo largo de la historia muchas dificultades para realizar su labor en el mundo de la ciencia. A pesar de que con la creciente incorporación de la mujer al mercado de trabajo estas dificultades parecen haber disminuido, la representación de las mujeres en los centros de investigación en economía continúa siendo baja, especialmente en puestos de responsabilidad.

Estudios sobre esta problemática en el área de la economía, y más en general, investigaciones serias sobre la situación económica de la mujer, podrían ayudarnos a detectar los problemas con los que las mujeres se enfrentan en la actualidad a la hora de desarrollar su carrera profesional.
Con esta motivación, la Asociación Española de Economía creó en diciembre de 2006 un Comité sobre la Situación de la Mujer en la Economía (COSME), dentro de la propia asociación. La misión del comité es evaluar y promocionar el estado de las mujeres dentro de la profesión económica. Dicho comité será el análogo en España de Women in Economics (WinE) de la European Economic Association, The Committee on the Status of Women in the Economics Profession (CSWEP) de la American Economic Association, o The Committee for Women in Economics (CWE) de la Royal Economic Society; y está abierto a todos aquellos economistas interesados en participar y hacer aportaciones en estos temas.

John Stuart Mill (6 Marzo 1851): protesta personal contra la ley del matrimonio vigente entonces y promesa solemne de no hacer uso de los poderes que la misma le conferían sobre su mujer.

Being about, if I am so happy as to obtain her consent, to enter into the marriage relation with the only woman have ever known, with whom I would have entered into that state; and the whole character of the marriage relation as constituted by law being such that as both she and I entirely and conscientiously disapprove, for this among other reasons, that it confers upon one of the parties to the contract, legal power and control over the person, property, and freedom of action of the other party, independent of her own wishes and will; I, having no means of legally divesting myself of these odious powers (as I most assuredly would do if an engagement to that effect could be made legally binding on me), feel it my duty to put on record a formal protest against the existing law of marriage; in so far as conferring such powers; and a solemn promise never in any case or under any circumstances to use them. And in the event of marriage between Mrs Taylor and me, I declare it to be my will and intention, and the condition of the engagement between us, that she retains in all respects whatever the same absolute freedom of action, and freedom of disposal of herself and of all that does or may at any time belong to her, as if no such marriage had taken place; and I absolutely disclaim and repudiate all pretension to have acquired any rights whatever by virtue of such marriage